La tecnología sportsbook de FIRST.bet ya está disponible para operadores suecos, marcando el inicio de una nueva etapa de expansión de la compañía en Europa.
FIRST.bet, proveedor de tecnología para apuestas deportivas, ha iniciado una nueva fase de expansión europea con su llegada a Suecia. Su modelo permite a los operadores conservar su propia marca e interfaz, mientras el motor tecnológico de FIRST.bet funciona en segundo plano.
Suecia es uno de los mercados regulados de apuestas más consolidados de Europa, con el fútbol y el hockey sobre hielo entre las principales disciplinas para los apostadores. La actividad abarca competiciones como la Allsvenskan y la Premier League, así como la Swedish Hockey League (SHL) y la National Hockey League (NHL).
A través de este modelo, los operadores mantienen el control del código, el diseño y la experiencia de usuario de su plataforma, mientras FIRST.bet gestiona funciones como la fijación de cuotas, el trading, la gestión de riesgos, la aceptación de apuestas y su liquidación.
Esta propuesta se basa en SportOS, el sistema operativo para apuestas deportivas de FIRST.bet, diseñado para que los operadores puedan desarrollar y gestionar su propia interfaz mientras utilizan la infraestructura tecnológica de la compañía.
El modelo les permite adaptar la apariencia y navegación de su sportsbook según sus necesidades. También pueden modificar páginas, implementar nuevos diseños o ajustar el cupón de apuestas de forma independiente, sin tener que esperar a la hoja de ruta de desarrollo de un proveedor tecnológico.
Tom Light, fundador y CEO de FIRST.bet, explicó que Suecia representa un punto de partida adecuado para esta etapa de crecimiento debido a las exigencias de su mercado regulado.
«Suecia es el lugar adecuado para comenzar esta fase porque es un mercado difícil de impresionar. Todos los operadores trabajan bajo las mismas reglas estrictas y los bonos solo están permitidos la primera vez que un jugador participa, por lo que el producto es lo que marca la diferencia», señaló.
Light añadió que los operadores más sólidos buscan tener el control de su producto y de su interfaz sin necesidad de desarrollar internamente toda la infraestructura de trading.
«No construyes un gimnasio entero solo para hacer ejercicio. Los operadores no deberían tener que crear su propia operación de trading únicamente para ser dueños de su sportsbook. Ellos controlan lo que ve el jugador y nosotros gestionamos el motor que funciona detrás», concluyó.