En un panel con representantes del regulador de Mpumalanga, Jabula Bets y Legends Gaming and Management Solutions, especialistas analizaron los costos operativos, los requisitos regulatorios y los desafíos de adaptación que enfrentan los operadores, con Sudáfrica como principal caso de estudio.
La expansión hacia África puede representar una oportunidad para la industria del iGaming, pero ingresar a sus mercados requiere una planificación que va más allá de obtener una licencia. Esta fue una de las principales conclusiones del panel “Not a Cheap Bet: The Economics of Launch in the African iGaming Market”, organizado por SOFTSWISS a través de LinkedIn Live.
La sesión reunió a representantes del regulador económico de Mpumalanga, el operador Jabula Bets, la consultora Legends Gaming and Management Solutions y SOFTSWISS para examinar los costos y las condiciones que deben considerar las empresas antes de iniciar operaciones en la región.
Uno de los puntos centrales fue la diversidad de los mercados africanos. Los 54 países del continente presentan diferencias en sus marcos regulatorios, requisitos contra el lavado de activos, preferencias de los jugadores y métodos de pago. Por ello, una estrategia que funciona en un país no necesariamente puede replicarse en otro sin ajustes.
Las preferencias de pago ilustran este desafío: el dinero móvil tiene un papel importante en Kenia, mientras que en Sudáfrica se utilizan opciones como vouchers, transferencias electrónicas y tarjetas. Otros mercados dependen de servicios USSD y redes de agentes. A estas diferencias se suman las necesidades de adaptar los contenidos de juego a cada audiencia local.
Sudáfrica: licencias, certificaciones y requisitos locales
El mercado sudafricano permite dimensionar la complejidad de estos procesos. Según lo expuesto durante el panel, los operadores deben tramitar licencias en cada provincia, y las nueve autoridades provinciales cuentan con procedimientos propios. Los plazos de aprobación pueden variar entre tres y doce meses, según la jurisdicción y la complejidad de la solicitud.
La autorización es solo una parte del proceso. Los productos también deben pasar por certificaciones de laboratorios de pruebas y de la Oficina Sudafricana de Normas (SABS). Además, las plataformas deben generar 21 informes regulatorios específicos para el mercado.
Estas exigencias pueden retrasar el lanzamiento comercial incluso después de obtener la aprobación correspondiente. Durante el panel se señaló que algunos operadores licenciados hace más de un año todavía no habían comenzado a operar porque sus plataformas requerían desarrollos adicionales.
Mariia Halaida, Head of Business Development in Africa de SOFTSWISS, destacó la importancia de adaptar la oferta tecnológica y los contenidos a cada jurisdicción.
“Local content is crucial. If you want to operate in Kenya, you would have a different set of game providers than in West Africa or South Africa. So for us as a platform provider, aggregation provider, it’s crucial to offer our clients the content that would fit their needs and their markets. We don’t have just one offer for everyone out there. It’s completely personalised”, afirmó.
Los costos que pueden definir la viabilidad del negocio
Otro de los temas abordados fue la diferencia entre el costo de obtener una licencia y la inversión necesaria para poner en marcha una operación sostenible.
Entre los gastos que deben contemplarse figuran la adaptación al mercado local, las certificaciones, la constitución de una empresa, la contratación de personal, los requisitos de Broad-Based Black Economic Empowerment (BEE), la tecnología, los pagos y el marketing.
Los participantes también advirtieron sobre el riesgo de invertir en una plataforma que solo esté preparada para salir al mercado, en lugar de contar con la capacidad necesaria para responder a la demanda real de los jugadores.
La captación de usuarios exige una inversión constante, especialmente cuando se compite con marcas locales consolidadas. Sin embargo, los problemas técnicos, los depósitos fallidos o una atención al cliente deficiente pueden reducir el rendimiento de ese gasto y perjudicar la experiencia del usuario.
En materia tecnológica, el desarrollo de una plataforma propia puede convertirse en un proyecto de varios años y requerir una inversión de millones de dólares. Por esta razón, trabajar con un proveedor especializado puede ser una alternativa para los operadores que buscan reducir la complejidad del desarrollo y concentrarse en su estrategia comercial.
Investigación y socios locales antes del lanzamiento
Como recomendación, los panelistas plantearon que los operadores definan primero su estrategia de negocio y, a partir de ella, evalúen qué mercados se ajustan a sus objetivos y recursos.
Entre las medidas sugeridas se encuentran realizar estudios de viabilidad, consultar a profesionales con experiencia directa en cada jurisdicción, verificar a los posibles socios y establecer contacto temprano con un socio local y un laboratorio de pruebas.
Vusi Mtsweni, CEO de Mpumalanga Economic Regulator, resumió la importancia de comprender las condiciones del mercado antes de invertir:
“For international operators, don’t come to South Africa simply because the market is growing. Come because you understand the market, the regulatory environment, the consumer and the economics. And because you are prepared to invest for the long term”, señaló.
El análisis deja una conclusión relevante para las empresas que consideran expandirse en África: las oportunidades de crecimiento deben evaluarse junto con los costos de cumplimiento, la infraestructura tecnológica, las particularidades de cada audiencia y la capacidad de sostener la operación a largo plazo.