Uno de cada tres apostadores canadienses utiliza plataformas offshore y este segmento concentra un volumen de apuestas significativamente superior al de los jugadores que utilizan sitios regulados.
Una nueva investigación publicada por CasinoCanada.com advierte sobre la creciente presencia de operadores offshore en el mercado canadiense y plantea nuevos desafíos para la regulación, la protección al consumidor y la canalización de jugadores hacia plataformas autorizadas.
El análisis, que examina 301 marcas de gambling activas en Canadá, señala que los operadores offshore continúan captando una parte importante de la actividad de apuestas del país, a pesar del crecimiento de los mercados regulados.
Según cifras de Blask correspondientes a agosto de 2026, el 66,47% de los jugadores canadienses utiliza actualmente sitios con licencia, mientras que el 33,53% apuesta en plataformas offshore. Sin embargo, la diferencia en volumen de apuestas es considerable: los operadores offshore registraron aproximadamente CAD 712 millones (USD 512 millones) en apuestas, frente a CAD 484 millones (USD 348 millones) en las plataformas reguladas.
La situación varía considerablemente entre provincias
La investigación también señala importantes diferencias entre las distintas jurisdicciones canadienses.
Mientras Ontario registra una tasa de canalización cercana al 91%, otras provincias presentan niveles considerablemente mayores de actividad offshore. El informe estima una fuga hacia operadores offshore del 93% en Saskatchewan, 88% en Alberta y Manitoba y 83% en Quebec.
Por su parte, British Columbia, donde la plataforma PlayNow de BCLC cuenta con una presencia consolidada, presenta una tasa de actividad offshore estimada en torno al 49%.
Estos datos sugieren que el desempeño de Ontario no necesariamente refleja la situación del mercado canadiense en su conjunto y ponen de manifiesto las diferencias existentes entre los distintos modelos regulatorios provinciales.
Producto, criptomonedas y mercados de predicción
Según CasinoCanada, una de las razones que explican la migración de jugadores hacia plataformas offshore está relacionada con determinadas características de producto que los operadores regulados no pueden ofrecer bajo los actuales marcos provinciales.
En Ontario, por ejemplo, las normas de la Alcohol and Gaming Commission of Ontario (AGCO) exigen que los saldos de los jugadores se mantengan en dólares canadienses a través de proveedores de servicios financieros autorizados, lo que excluye las criptomonedas del mercado regulado.
Los mercados de predicción también representan un área de rápido crecimiento fuera de los marcos provinciales tradicionales. La investigación señala que la actividad offshore vinculada a estos productos ha aumentado un 161%, mientras que determinados operadores offshore han registrado importantes incrementos interanuales en su actividad canadiense.
Un desafío también relacionado con la protección del jugador
El informe destaca además la necesidad de analizar la actividad offshore desde una perspectiva de protección al consumidor.
Una investigación realizada en 2026 por Toronto Metropolitan University, que encuestó a más de 1.800 apostadores de Ontario y Alberta, encontró que los hombres menores de 30 años reportaban un 50% más de daños relacionados con el juego y un 44% más de ansiedad que la población general de apostadores.
El estudio también señaló que el 60% de los participantes consideraba que los mensajes de juego responsable tenían poco o ningún impacto sobre su comportamiento.
La investigación de CasinoCanada cita además datos noruegos a nivel de cuenta que muestran que los jugadores con problemas representaban apenas el 2,1% de los jugadores, pero concentraban el 46% del volumen de apuestas offshore.
La regulación canadiense enfrenta un nuevo reto
Eugene Ravdin, Head of PR de CasinoCanada, señaló que Ontario ha demostrado que la regulación puede funcionar a gran escala, pero advirtió que el panorama nacional sigue siendo fragmentado.
“Los operadores offshore no están ganando por confianza o por marca, sino por productos que los operadores con licencia no pueden ofrecer estructuralmente, dirigidos precisamente al grupo que los datos muestran que presenta mayor riesgo”.
Ravdin añadió que mejorar únicamente la comunicación sobre juego responsable no será suficiente para recuperar a los jugadores que actualmente utilizan plataformas offshore.
La investigación pone así de relieve uno de los principales desafíos para el mercado canadiense: encontrar un equilibrio entre regulación, competitividad del producto, canalización hacia operadores autorizados y protección efectiva del consumidor, especialmente a medida que nuevas modalidades de apuestas y productos digitales continúan ganando popularidad.