El socio fundador de Samohod-Abogados analiza la evolución del mercado peruano de apuestas deportivas y juegos a distancia, a casi cuatro años de la entrada en vigor de su marco regulatorio. Desde su experiencia en el sector, aborda los principales desafíos que enfrentó la industria, los aspectos que aún podrían perfeccionarse y las prioridades para la siguiente etapa de la regulación en Perú.
Nicolás Samohod Rivarola, socio fundador de Samohod-Abogados, cuenta con una amplia trayectoria profesional vinculada al derecho de los juegos de azar y las apuestas deportivas. Su experiencia en el sector se remonta a 2001 y comprende el asesoramiento a operadores, fabricantes, laboratorios de certificación, proveedores de contenido y plataformas de apuestas deportivas y juegos a distancia.
En esta entrevista con Digital Gaming News, Samohod comparte su perspectiva sobre la evolución del mercado peruano desde los años previos a la regulación hasta el escenario actual, además de abordar los desafíos tributarios y regulatorios que enfrenta la industria.
- Nicolás, antes de la entrada en vigor de la regulación en 2022, las apuestas deportivas y el juego online ya tenían una presencia importante en Perú. Desde tu perspectiva, ¿cómo era ese mercado y cuáles eran los principales desafíos que buscaba resolver el nuevo marco regulatorio?
Podemos decir que la actividad no regulada de las apuestas deportivas en el Perú comenzó a expandirse y difundirse en el mercado peruano recién hace poco más de 10 años, alrededor del año 2015 aproximadamente.
Pese a que, en ese entonces, todavía no había ni existía regulación administrativa, desde un inicio sus operaciones fueron conducidas de manera responsable y ética, pues los empresarios, nacionales y extranjeros, desarrollaban su actividad bajo un criterio que personalmente podría denominar como de “autorregulación responsable”, tomando como referencia empresarial muchos de los lineamientos regulatorios de la actividad de las salas de juego de casinos y/o de máquinas tragamonedas, que venían siendo reguladas desde el año 1999 mediante la conocida Ley N.º 27153.
Así las cosas, desde el año 2019 aproximadamente, comenzaron a presentarse y publicarse diversos proyectos de lo que sería la próxima legislación de apuestas deportivas y de juegos no presenciales por internet, lo que comenzó a brindar al mercado peruano cierta visión de lo que sería la futura ley final y definitiva.
Luego de la pandemia del año 2020, empezó todo un proceso interno de adecuación y preparación empresarial para someterse y sujetarse finalmente a la tan esperada nueva ley, que se promulgó en el año 2022 bajo la denominación “Ley de los Juegos a Distancia y las Apuestas Deportivas a Distancia”, Ley N.º 31557.
Obviamente que, en ese momento, el principal desafío que buscaba resolver el nuevo marco regulatorio era brindar la suficiente seguridad jurídica y tranquilidad administrativa al mercado, para lograr la formalización al 100% de la totalidad de la actividad que se venía desarrollando libremente desde hacía unos siete años.
- La regulación marcó un antes y un después para la industria. ¿Cómo recibió el mercado este nuevo escenario en sus primeros meses y qué cambios concretos generó para operadores, proveedores de tecnología y contenido, laboratorios y otros actores del ecosistema?
Como indicamos anteriormente, en ese momento, el principal desafío que buscaba resolver el nuevo marco regulatorio era brindar la suficiente seguridad jurídica y tranquilidad administrativa al mercado, para lograr la formalización al 100% de la totalidad de la actividad, lo que se logró de manera eficiente y satisfactoria, gracias básicamente a dos factores:
- A la madurez, seriedad y profesionalismo del empresariado peruano y extranjero.
- A la eficaz labor y gestión de la Autoridad Reguladora del Juego en el Perú: la Dirección General de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas (DGJCMT) del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR), quienes desde un primer momento acogieron a todos los actores y participantes del mercado: operadores de plataformas, fabricantes, proveedores y agregadores de juegos, proveedores de cuotas, proveedores de pasarelas de pago, laboratorios de certificación, asesores profesionales, como abogados, contadores, economistas, marketeros y un largo etcétera de intervinientes en el ecosistema de esta industria.
Todos ellos encontraron en la DGJCMT del MINCETUR un espacio de diálogo y entendimiento con funcionarios públicos que ejercían una verdadera pedagogía administrativa para los futuros administrados y que brindaban una muy inteligente guía operacional para las adecuaciones al nuevo mercado regulado.
En resumen, se venció y se superó satisfactoriamente el desafío. Es decir, el mercado peruano respondió a la perfección a la nueva Ley N.º 31557, y la actividad de los Juegos a Distancia y las Apuestas Deportivas a Distancia inició un proceso de formalización y regulación total, ordenado y completo en el Perú.
- Estamos próximos a cumplir cuatro años de experiencia con un mercado regulado. Mirando lo ocurrido durante este período, ¿qué aspectos consideras que han funcionado bien y qué elementos de la regulación todavía podrían actualizarse o perfeccionarse a partir de la experiencia práctica de la industria?
Considero que el principal elemento de la regulación que todavía podría actualizarse o perfeccionarse a partir de la experiencia práctica de la industria es establecer un marco tributario inteligente y realista, necesario para atraer la inversión formal y regulada, que es la base de un juego responsable.
Por ejemplo, la política fiscal de la industria de los juegos de azar en el Perú es, en general, razonable y equilibrada en lo que respecta al Impuesto al Juego, siendo un marco tributario homogéneo, tanto para casinos y tragamonedas presenciales como también para la actividad online de apuestas deportivas y juegos a distancia.
La distorsión aparece cuando intervienen funcionarios públicos, no reguladores del juego, que pretenden legislar los aspectos tributarios del mercado de los juegos de azar y las apuestas deportivas sin tener mayor conocimiento o experiencia en el sector, que terminan gravando desproporcionadamente a esta industria sin conocimiento regulatorio o desconociendo la dinámica del mercado, dando como resultado impuestos inconstitucionales por ser antitécnicos, gravosos y confiscatorios.
- Más allá del cumplimiento de la norma, ¿qué significa realmente operar en un mercado regulado? ¿Qué responsabilidades y exigencias cambiaron para los operadores y proveedores, y qué diferencia representa este nuevo escenario para los usuarios y para el propio Estado?
Operar en un mercado regulado significa trabajar y hacer empresa y negocios en paz, con seguridad jurídica, con planificación de crecimiento permanente y sostenido y con mirada a largo plazo.
Por eso, la gran consigna empresarial y obligación profesional para todos es mantenernos siempre dentro del marco de la regulación.
Considero que las prioridades regulatorias han afectado de manera muy positiva el crecimiento de las plataformas de apuestas deportivas y juegos a distancia en el Perú, pues una actividad regulada, un operador supervisado y una plataforma homologada no generan más que confianza en los clientes y jugadores del mercado, que se divierten de modo absolutamente seguro y tranquilo, a la vez que el pago de sus premios está garantizado.
Es decir, al contar con un mercado regulado, todas son ventajas.
Puedo asegurar, sin temor a equivocarme, que el actual marco regulatorio peruano de los juegos de azar es un ejemplo internacional de reglas jurídicas y normas legales claras y precisas, que facilitan y favorecen la inversión nacional y extranjera porque fomentan decisiones empresariales predecibles.
En cuanto a los desarrollos regulatorios recientes que destacar, puedo mencionar la Ley de Apuestas Deportivas y Juegos a Distancia, Ley N.º 31557 del año 2022, que fuera modificada por la Ley N.º 31806 del año 2023 y reglamentada por el Decreto Supremo N.º 005-2023-MINCETUR del año 2023.
El regulador peruano es la Dirección General de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR), que es motivo de sincero y permanente orgullo para todos los actores y operadores del mercado peruano de juegos de azar, pues se trata de un equipo de funcionarios públicos altamente capacitados y motivados, que actúan, trabajan y desarrollan su actividad administrativa con eficiencia, empatía, eficacia y transparencia.
Puedo dar fe y testimonio personal de que la actuación y desempeño administrativo del regulador peruano es absolutamente igualitaria e imparcial, orientando y apoyando por igual a nacionales y extranjeros.
- Pensando en los próximos años, ¿cuáles deberían ser las principales prioridades para la siguiente etapa de la regulación en Perú? ¿Cómo debería evolucionar el marco regulatorio para acompañar la innovación tecnológica y las nuevas formas de juego, manteniendo al mismo tiempo un mercado ordenado, competitivo y sostenible?
Diría que el mercado peruano de juegos de azar no solamente encaja en el panorama latinoamericano, sino que resalta y brilla con luz propia, ya que, independientemente de su tamaño o volumen comparado con otros países de la región, es un ejemplo de mercado formalizado al 100%, de orden en sus inversiones en este sector, de seguridad jurídica, de predictibilidad regulatoria, de reglas administrativas claras y precisas, y de control adecuado mediante una autoridad regulatoria empática, proactiva y solidaria con sus administrados, proveedores y asesores.
La seguridad jurídica para el inversionista extranjero que mira hacia el Perú es total, porque el Perú tiene un marco constitucional y legal protector de la inversión privada, nacional y extranjera, que promueve y facilita el ingreso de capitales, la libre repatriación de remesas, un tipo de cambio flotante regulado por la oferta y demanda del mercado y un Banco Central de Reserva autónomo e independiente que controla y supervisa la estabilidad macroeconómica nacional, que es un ejemplo internacional y un case study a nivel mundial por su eficiencia, su eficacia y por su estricto control inflacionario y de emisión monetaria.
Una mirada hacia la siguiente etapa
A casi cuatro años de la entrada en vigor del marco regulatorio para los juegos a distancia y las apuestas deportivas a distancia, el mercado peruano continúa evolucionando y enfrentando nuevos desafíos. La experiencia acumulada durante este período también abre el debate sobre cómo seguir fortaleciendo la seguridad jurídica, la inversión formal y un marco tributario acorde con las características de la industria.
Desde su perspectiva, Nicolás Samohod Rivarola destaca la importancia de mantener reglas claras y predecibles, así como una regulación capaz de acompañar la evolución del sector. Para la industria, la siguiente etapa estará marcada por la necesidad de continuar adaptándose a los cambios tecnológicos y empresariales, sin perder de vista los principios de formalización, cumplimiento y sostenibilidad que han acompañado la consolidación del mercado regulado en Perú.